ASTROCOACHING Y HORÓSCOPO: 04 DICIEMBRE – 10 DICIEMBRE

“Corazón grande, suave y generoso, y luego, una cerca firme y fuerte que lo protege”

– Danielle Laporte

La dependencia emocional es uno de los temas que más registro en consulta porque tal vez es uno de los temas  que son más comunes y difíciles de detectar. No hay personalidad invulnerable a la dependencia emocional. No hay autoestima demasiado fuerte o talentos demasiados desarrollados. No importa que tanto te escondas, la dependencia emocional es como una gripe que viene en diferentes maneras y que le puede llegar a cualquier persona en cualquier momento. Cuando menos lo piensas, estás con fiebre.

¿Por qué?

Empecemos con lo más importante ¿qué es realmente dependencia emocional?  Según el diccionario  la dependencia es “El estado del ser determinado, influenciado, o controlado por algo externo”, si a esta definición le agregamos el término “emocional”,  concluimos que en dependencia emocional el estado de ánimo está siendo determinado, influenciado o controlado por algo o alguien que está afuera del ser.  Ahora, si somos realistas estaremos de acuerdo en que según esta definición TODOS somos dependientes emocionales de una forma u otra, puesto que (al menos en un mínimo) todos nos vemos influenciados por eventos externos.  Pero hay grados,  y en temas de salud mental y espiritual, los grados nos dicen todo.  Desde un enfoque holístico de salud no estamos aquí para controlar o erradicar ningún estado del ser,  sino para regularlo hasta el punto en el que contribuya (o por lo menos no estorbe) al desarrollo de la persona.  

No es lo mismo un grado 3 de dependencia emocional, en el que la persona se pone de mal humor cuando no le contestan un mensaje, pero igual sigue con su vida distrayéndose en otras cosas. A un grado 10 de dependencia en el que la persona simplemente deja de funcionar y se mete en un hoyo negro del “¿por qué no me responde? ¿cómo puede pasarme esto a mi? ¡qué terrible!”  

Dependencia Emocional en Relaciones

La dependencia emocional, cómo aquí la planteo, no tiene que ver con el estado natural del ser de sentirse medianamente dependiente del ambiente externo, sino de la necesidad compulsiva y destructiva de solucionar asuntos emocionales con elementos o personas de ese ambiente.  La adicción a alguien es siempre porque queremos llenar algún vacío que nos creemos incapaces de llenar por nosotras mismas. Esta adicción en relaciones trae muchísimos problemas, desde la falta de limites de respeto propio,  hasta el poner en peligro nuestra vida (no protegiéndonos sexualmente por ejemplo) por tratar de satisfacer a la otra persona.

He aquí tres señales claras que estás en una situación crítica de dependencia emocional en una relación:

1 )Piensas obsesivamente en la otra persona y sientes la necesidad de contactarla:  En tu mente siempre está presente el cuándo se van a ver, en lo qué pensará de ti, en lo que puedes decirle para iniciar conversación, en preguntarle cómo está, o en llamar su atención de alguna manera. No confundir con la ilusión que viene del enamoramiento, este pensamiento obsesivo tiene carácter de urgencia, miedo a perder a la persona,  y se filtra en tus quehaceres diarios impidiendo que te concentres en otras cosas.  Durante el día esa persona ocupa más del 60% de tus pensamientos.

 

2) Te cuesta decirle que no: Pongamos que quieres dejar de fumar, pero que la otra persona fuma como chimenea y tu, para no perder espacios de conexión con el/ella, sigues fumando, así sepas que te prometiste no hacerlo.  Otro ejemplo es que, a pesar de que tienes otras responsabilidades, cada que él te invita a salir, a verse, o a estar juntos dejas todo para ir tras él/ella. Esto va más lejos si tienen relaciones sexuales y accedes a hacer cosas que te incomodan por no decirle que no.  Aún peor si permites que te abuse física o psicológicamente. 

 

3) Sus actitudes contigo impactan evidentemente en tu estado de ánimo: Un buen día es un día en el que todo fluyó bien con el /ella, y un día terrible es cuando hubo algún conflicto o indiferencia de su parte. Tus amigos o familiares se han dado cuenta y te lo dicen ¿ ahora qué hizo Fulanit@ ahora para que estés así?  En resumen tus emociones son  una montaña rusa en donde el /ella tiene el control remoto. No importa cuánto lo niegues, a ti mism@ no te puedes engañar con esto. 

MEDICINAS

Si cumples una o varias de las anteriores es importante que HAGAS algo al respecto. La dependencia emocional es una adicción, y como cualquier adicción no se va sola, se pone más rígida con el tiempo (más parte de tu personalidad).  He aquí algunas técnicas psicoespirituales para recuperar tu libertad:

1) Pasión: Una adicción es una pasión que te hace daño, es tu propia fuerza interna usada en CONTRA de ti. Redirígela. Pon tu energía en lo que te apasiona, mueve  y genera sensación de propósito. Una persona con propósito no es nunca más un blanco de dependencia emocional.  ¿Qué tiene el potencial de apasionarte tanto o más que la persona con la que tienes apego? ¿en dónde puedes poner tu atención que realmente tenga un impacto positivo en ti y en la vida de otros? No eres una isla,  TU FELICIDAD SUMA AL MUNDO, el encogimiento de tu luz nos resta a todos.

2) Regulación Emocional: Como con cualquier droga, el sistema nervioso se ha acostumbrado a tus hábitos de dependencia emocional y para quitárselos necesitas reprogramarlo. Este es un PROCESO, y tienes que tener mucha compasión y amor propio en el camino. Aquí dos técnicas para calmar tu ansiedad o síntomas de abstinencia cuando rompas patrones de dependencia emocional : click y click

3)Afirmaciones de retorno: Piscoespiritualmente entendemos todo lo que nos pasa como una llamada a despertar a nuestro potencial escondido. Ahí en el fondo de tu adicción se encuentra  tu empoderamiento personal, pero para recuperarlo necesitas de una fuerza “extra” a la que tu ego sólo no tiene acceso. Llámala Dios, Universo, Luz o como te funcione, el trabajar con esa inteligencia te hace el camino 100% más fácil. Esta es técnica fácil y poderosa para conectar con ella: click

4) Decir “NO”:  Para empezar esto se trata de estar más en contacto con lo que quieres y con lo que no. En dependencia emocional, muchas veces decimos sí porque NO SABEMOS que lo que realmente queremos decir no. Hay tanta desconexión de lo que nosotras mismas que terminamos accediendo a situaciones con la que en el fondo no nos sentimos cómodas.  Hazte esta pregunta básica ¿cómo me quiero sentir en mi vida? ¿decir sí en esta oportunidad me ayuda a sentirme de esa manera? Si la respuesta es no, entonces ya sabes qué hacer.

5) Ayuda psicológica: Es muy importante que trabajes las razones por las que sientes ese vacío que es la principal causa de tu dependencia emocional. Por trillado que sea, esta es la verdad: Generalmente estas razones vienen de tu infancia.  Mientras no explores la causa el efecto seguirá manifestándose, tal vez no siempre en personas, pero en sustancias, en trabajo, en ejercicio, etc.  No permitas que esto suceda. Busca una terapeuta o coach que te ayude a identificar eses “hoyitos” de baja autoestima para poder llenarlos con amor propio.

¡Espero que este artículo te sea de ayuda! Si te gustó comparte abajo al comentario que pueda sumar a la experiencia de tod@s, no estamos solos en este tipo de situaciones y compartiendo nos levantamos más rápido 🙂

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