“El encuentro de dos personalidades es como el contacto de dos sustancias químicas: si hay alguna reacción, ambas se transforman”  – Carl Jung –

 

Hace unos días publiqué en redes una foto con la historia corta de la relación en la que me encuentro hace unos meses. Con tantas muestras de cariño recibidas (gracias, de verdad, por sus lindas vibras) me di cuenta de que hay varias -y seguro también varios- de ustedes en la búsqueda de una relación de amor auténtico en sus vidas, ¿cierto? Aunque soy de las que piensa que no hay recetas y que cada quien tiene sus tiempos (los que se pueden ver en su carta natal),  los procesos se pueden acelerar. Les quiero compartir algunos de los recursos del trabajo interno que hice (con mucha constancia y disciplina)  para poder trascender mis bloqueos en relaciones. Aunque estoy lejísimos de ser perfecta, por lo menos estoy un pasito más adelante que antes, y quiero compartirles cómo fue que lo logré. Espero les sea de servicio.

 

PASO N° 1: TOMA RESPONSABILIDAD

Asume responsabilidad. Cuando tenemos relaciones caóticas, tóxicas, abusivas, superficiales o cuando NO tenemos relaciones que nos llenen, es porque: 1. algo estamos haciendo mal o 2. algo estamos dejando de hacer.

Las actitudes “bloqueadoras” más comunes son la falta de límites sanos, dependencia emocional, vibrar demasiada energía masculina (esto, por supuesto, depende de tu orientación de género), baja autoestima, miedo al compromiso, miedo a la vulnerabilidad, ambivalencia del deseo (decir “no quiero una pareja” cuando en verdad sí quieres), entre otras.

Tomar responsabilidad SIN culparnos y con mucha compasión es esencial. Nuestros defectos no son muestra de que somos malos, sino de que estamos “heridos”. El problema es que, al vivir desde la herida, seguimos echándole la culpa a lo externo: a nuestros padres, a nuestro cuerpo físico, al universo, al destino, etc.

En mi caso, cuando tomé responsabilidad por mi arraigado miedo al compromiso ( el que viene de creencias que surgieron en mi infancia), pude empezar a trabajar a nivel CAUSA con mi terapeuta/coach en sesiones, haciendo meditaciones y afirmaciones de retorno diarias para sanar ese miedo (que también me bloqueaba en otras áreas). No les miento: a los pocos meses, llegó mi gringo tauro bello.

La historia continúa, pero hoy te desafío a tomar responsabilidad: Si tus relaciones no van como quisieras: ¿qué bloqueo identificas en ti del que puedes tomar responsabilidad? Deja la negación de lado, a ti misma no te quieres hacer trampa. Toma responsabilidad y luego declara:

“Estoy dispuesta a sanar este bloqueo. Guía interno/Universo/Luz/Dios (tu palabra de preferencia), muéstrame CÓMO”

 

PASO N° 2: TODA RELACIÓN ES PRÁCTICA

Después de tomar responsabilidad y asumir que mi miedo al compromiso (en corto, obviamente, porque es más complejo) era lo que bloqueaba mi capacidad de atraer relaciones románticas comprometidas, asumí el reto de disolver el miedo. Una de las herramientas que más me  sirvió fue esta: Toda relación es una conversación con el Universo.

Esas son mis palabras, pero la lección es de Volver al Amor de Marianne Williamson. En este libro se nos enseña que, a nivel metafísico o espiritual, el Universo siempre nos está dando pruebas. Estas pruebas tienen el nombre y las caras de las personas en nuestra vida, en ESTE momento. Ese familiar complicado, ese jefe controlador, esa persona con la que estás saliendo que no termina de decidirse, la chica que te atiende en el banco, tu colega de trabajo. Todos son maestros, regalos del Universo, escondidos en retos para que podamos afinar nuestra capacidad de amar.

El problema es que nos decimos a nosotras mismas: “¿Dónde está la relación de mi vida? ¡Ya estoy lista!”… pero ¡ah!… luego vamos y juzgamos o perdemos la paciencia con nuestras relaciones diarias. No ponemos límites donde deberíamos y, más bien, ponemos bloqueos en donde no es necesario. Esto, desde el punto de vista metafísico, es perder la oportunidad de entrenar.

En mi caso, cuando entendí esto, empecé a tomar cada relación -romántica o no- como una aventura de autodescubrimiento. En algunas se necesitaba que ejerza mi paciencia; en otras, mi confianza; en otras era necesario que ejerza mi capacidad de soltar la relación y dejar ir. En pocas palabras: ENTRENAMIENTO (comprometido, obviamente, porque ese era mi tema).

Un efecto secundario positivo fue que me relajé porque ya no estaba esperando a nadie “especial” para tener una relación “de verdad”. Estaba súper distraída “ejercitándome” con las relaciones que tenía en mi presente. Hasta a mi Tauro bello con el que estoy ahora lo sigo viendo así. Esto no termina cuando llega “el príncipe azul” o “la princesa encantada” (que no existen, by the way). Esto es un trabajo diario. Nuestras relaciones son nuestra principal fuente de trabajo y satisfacción personal.

Ahora te desafío a ti: Observa a las personas que tienes y que aparecen a diario en tu vida como una lección disfrazada. Pregúntate mentalmente: ¿Qué es lo que tengo que aprender aquí? ¿Qué puedo entregar a esta persona? ¿Cómo puedo dar más amor en esta relación? Recuerda que, muchas veces, dar amor verdaderamente significa soltar y dejar ir a la persona.

 

PASO N° 3: SÉ LA PERSONA DE LA QUE QUIERES ENAMORARTE

Aunque desde hace mucho tiempo leía siempre eso de: “Sé la persona de la que quieres enamorarte”, el mensaje no caló de verdad en mi hasta que tomé consciencia del tipo de chicos que estaba atrayendo. Siempre tan inteligentes, tan creativos, tan libres… y tan emocionalmente NO DISPONIBLES  ????.  Muchas veces usamos a la gente como excusa para no explorarnos.

Verás: este patrón de chicos era perfecto para mi ego porque así yo podía echarles la culpa. Eran ELLOS los que no se querían comprometer: “¡Pobrecita yo!, nadie se quiere quedar conmigo”. Pero cuando estás haciendo trabajo de consciencia no te puedes hacer la loca con estas cosas. Elegí tomar responsabilidad (paso #1) y me dije: “Ok, estoy, de alguna manera, atrayendo lo que soy: personas que le tienen miedo al compromiso emocional y la disfrazan de libertad eterna (complejo de Peter Pan)”.

Entonces comencé a ponerle aún más fuerza a mi trabajo interno, a utilizar mis herramientas para entender y transformar mis miedos. Poco a poco (bieeeen poco a poco, no les voy a mentir) comencé a considerar la idea de que lo que creía que quería en un hombre, tal vez, no me iba a dar felicidad.

 Repito: Consideré la posibilidad de que lo que CREÍA que quería tal vez no era lo que mi corazón necesitaba. SOLTÉ EL APEGO A MI EXPECTATIVA.

Declaré al Universo que estaba dispuesta a cambiar de parecer, a abrirme a un nuevo tipo de relación. Tal vez menos ideal, pero más real. Y así fue que conocí al Tauro (OJO: nunca en mi vida me había enamorado de un chico de tierra) y aprendí a amarlo. Empecé a enamorarme de cosas que jamás me habían enamorado antes. De pronto, todo el estímulo y apasionamiento de los chicos anteriores me pareció simple cotillón comparados con la seguridad y amor constante que esta persona me daba.

MORALEJA: Reconoce que tus patrones en relaciones son un reflejo de tus patrones internos (contigo misma) y ELIGE transformarlos de adentro hacia afuera. Manténte abierta a un cambio total de perspectiva.  

AHORA TE TOCA A TI:

  1. ¿Cuál es tu patrón en relaciones?
  2. ¿Qué tienen en común todas tus relaciones fallidas? (Ejm: para mi era el miedo al compromiso, disfrazado de “almas libres”).
  3. ¿Eres capaz de identificar ese patrón en ti misma?
  4. ¿Estás dispuesta/o a trabajar ese patrón en ti misma?
  5. ¿Qué herramientas vas a aplicar? (Coach, terapia, talleres, meditaciones). Aquí te comparto una que funciona muy bien –> click

¡Espero que estos consejos te sean de servicio! No sé cuánto tiempo más duré esta relación, considero que cada vínculo tiene su propia fecha de expiración (que puede ser un “para siempre” en esta vida), pero lo que si sé es que, en si, el experimentarla ya es una milagro en mi vida. Estoy segura de que, si yo pude, tú también puedes. Eres más poderosa de lo que crees.

Déjame tus comentarios y preguntas para seguir creciendo juntas en comunidad. Tu experiencia y sabiduría nos suma a todas.

 

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