Julio es un mes que nos encuentra impacientes, en intensidades y removidos por los eclipses y retrógrados. Aunque me encantaría decirte que es un mes en el que todo comienza a tranquilizarse para volver a la nueva normalidad, temo que las estrellas tienen otros planes. Especialmente la primera parte del mes, gracias a la conjunción de Plutón y Júpiter en Capricornio y el reingreso de Saturno en ese signo, la cosa pinta densa. Hay una sensación bastante parecida a la que tuvimos a inicios de año. Una especie de incertidumbre que nos desafía a encontrar el milagro en medio de la dificultad.

Recuerda lo que te decía a finales del año pasado sobre el 2020: tus súperpoderes este año son la resiliencia, la integridad y el compromiso. Aunque ahora todo parezca incierto, quienes prosperarán luego son las personas que mantengan la fe en sus sueños, en pie, a pesar de que la realidad se la ponga difícil ahora. Con tanta actividad en Capricornio se esperan más cambios en el sistema, secretos no tan agradables que salen a la luz pública y un afán de justicia importante que, si no se lleva desde el amor y el criterio, puede convertirse en persecusión ciega de nuestros propios demonios proyectados en figuras públicas. 

Recordemos que, aunque la acción se toma afuera, la inspiración de esa acción ha de venir desde adentro, desde una confrontación honesta para entender que si hay algo ahí afuera que me choca tanto, es porque, en algún nivel o medida, yo estoy haciendo lo mismo. Solo al reconocer esto podemos pasar a hacer justicia desde la compasión y la búsqueda de soluciones creativas, en vez de hacerlo desde el juicio y el condenamiento impulsivo.

Recuerda las palabras de la maestra espiritual y líder activista Marianne Williamson: “Todo en esta vida es una entrega de amor o un grito inconsciente para obtener amor”. No hay seres buenos y malos, hay gente más despierta y gente más dormida. Nuestro trabajo es despertar nosotr@s para despertar a nuestro entorno.

Marte está directo en Aries durante todo el mes y, hacia el 14 de julio, en su conjunción a Quirón, sentiremos a la energía masculina herida darse cuenta de sus errores y (¡ojalá!) responder desde la valentía y no desde la reactividad. Mercurio estará en cuadratura, así que nuestro estilo de comunicación marcará la diferencia entre hacer de julio un mes de conflictos o un mes de conversaciones valientes.

 

ECLIPSES Y LUNACIONES

El eclipse prenumbral con el que recibimos julio (el domingo 5) marca un clímax que nos empuja a soltar patrones pasados y a asumir nuestro poder a partir del reconocimiento de nuestras necesidades humanas. No más negación o disociación, lo que necesito es parte de lo que soy, y honro esa necesidad expresándola sin miedo.

La siguiente lunación, la segunda luna nueva en Cáncer del 20 de julio, marca el final de la temporada de eclipses, y es un momento intenso en el que, con Mercurio y Venus ya directos, podemos decirle ¡NO MÁS! al pesimismo del entorno y elegir sembrar semillas de renacimiento en esa área Cáncer de nuestra carta natal.

 

GRAN FINAL

Hacia finales del mes, con el Sol ingresando en Leo (el 22 o 23, dependiendo dónde vivas), empezaremos a sentir más fuerza vital. El cambio de un mes de agua a un mes de fuego siempre se siente como un renacer. Ojalá ese ingreso represente un volver a nuestro centro, propósito y pasión generosa por vivir una vida sin límites. En baja frecuencia, el Sol en Leo exacerba el ego, las ganas de dominar y el orgullo que separa. Tú sabes por dónde ir.

También a fin de mes sentiremos la benevolencia del segundo sextil entre Júpiter y Neptuno. El pobre Júpiter, entrampado entre el pesimismo saturnino y la intensidad plutoniana, recibirá una dosis muy merecida de fe y confianza por parte de Neptuno en Piscis. Aterrizado a ti, este sextil bien utilizado te puede ayudar a reconectar con la fe en tus sueños y posibilidades infinitas de regeneración. Recordar: “Todo está yendo de acuerdo al plan”.

 

LOS MEJORES DÍAS DE JULIO

10 de julio: Venus en sextil a Quirón genera un día de sanación y regeneración de la energía femenina.

17 de julio: Venus y la Luna en conjunción son geniales para reconectar, conciliar y disfrutar de nuestras relaciones.

27 de julio: El sextil de Júpiter y Neptuno brindan oportunidades para“volver a creer”. Días mágicos para rituales, meditación, trabajo artístico y contacto con la naturaleza.

 

LOS DÍAS MÁS DESAFIANTES DE JULIO

8 y 27 de julio: Las cuadraturas entre Mercurio y Marte (la primera con Mercurio retrógrado y la segunda con Mercurio directo) nos hablan de un conflicto necesario que ha de ser manejado con pinzas para que no escale a agresividad, violencia, o decisiones impulsivas.

14 de julio: Marte y Quirón en conjunción en Aries. Mucha sensibilidad en nuestra energía masculina, tendencia a pleitos y reactividades. Sanación en marcha, pero el dolor se tiene que sentir antes de poder sanar.

20 de julio: Desde días antes, el Sol se opone a todos los planetas en Capricornio. Mucho pesimismo, miedo y sensación de victimización. Momentos de recordar nuestro poder.

 

Cuéntame, ahora sabiendo esto: ¿cuáles son tus intenciones para julio? Recuerda que en el astrocoaching de los lunes y los recursos de la semana, te voy dando las pautas por signo para que vibres alto durante todo el mes.

¡Vamos con fe, esencialista!