“Si te empeñas en gustarle a todo el mundo llegará el momento inevitable en el que no te gustarás a ti”

Algo en lo que trabajo mucho con clientes de todo el mundo es en ayudarlos a encontrar la manera más adecuada de comunicar lo que sienten. No es fácil, vivimos en un mundo que no nos enseña muy bien el arte de expresar nuestras emociones. La mayoría de personas, o no sabemos hacerlo o lo hacemos mal. Esto crea, no solo culpas y conflictos innecesarios, sino también resentimientos y sensación de aislamiento, alimentando la creencia de que: “Mejor no digo nada porque nadie me entiende”.

En este artículo te comparto 5 consejos de psicología integral que te van ayudar a expresar tus emociones de la manera más asertiva y efectiva posible. Toma nota y luego experimenta: 

 

1. empieza por ti

Algo que sucede mucho al momento de conversar es que, en el calor del momento, empezamos a juzgar al otro primero.  Ejemplo: “Honestamente, amig@, últimamente he estado sintiendo que te portas así, asa, blah, blah, blah…”  Este tipo de introducción solo genera que la otra persona se ponga automáticamente a la defensiva y que ni siquiera escuche lo que le estás diciendo porque, mientras tú hablas, la otra parte se está sintiendo juzgada y está pensando en qué argumento utilizar para defenderse. 

¿La solución? —> Antes de iniciar la conversación ten claridad en tu objetivo. ¿Quieres que la persona entienda lo que estás diciendo o quieres que se sienta mal? Si es lo primero (espero), entonces inicia por ti. Por ejemplo: “Amig@, últimamente he estado lidiando con muchas cosas, harto estrés y ansiedad, están siendo días difíciles para mi y  por eso te quería comentar que en nuestros últimas interacciones me he sentido así, asá…”  Verás cómo al iniciar con TU experiencia, la otra persona se siente más disponible a entender tu punto de vida y escuchar lo que le quieres comunicar. ¿No lo harías tú, acaso?

 

2. No entregues tu poder

Otro error muy común al momento de comunicarnos es darle a la otra persona la responsabilidad de nuestras emociones, entregando, sin darnos cuenta, nuestro poder personal. Hacemos esto cuando usamos frases como: “Tu presencia me hace sentir ansiosa”, “Tu forma de ser no me da seguridad”, “Me estás haciendo sentir culpable”, etc. Con estas expresiones te pones a ti y a la otra persona en un callejón sin salida porque la verdad es que NADIE tiene el poder sobre cómo te sientes, excepto tú misma. El impacto de estas frases es impotencia y frustración. Tu interlocutor siente “el peso” de hacerte sentir mejor (cosa que le es imposible). Ponerte en posición de víctima te vuelve dependiente de las acciones de otros. 

¿Cómo te empoderas? Primero, toma absoluta responsabilidad de tus reacciones emocionales. “No soy víctima del mundo que veo” es una frase que nos invita a repetir Un curso de milagros. Una vez que tengas esto bien claro, la forma más efectiva de comunicar tus emociones es esta: “Amig@, cuando tú haces esto YO ME SIENTO ansiosa, culpable, insegura, etc.”  ¿Notas la diferencia? Tomar RESPONSABILIDAD es tomar PODER.

 

3. No tomes el poder del otro

Además de darle a otros la responsabilidad por nuestras emociones, muchas veces también caemos en la trampa de tomar el poder de otros, sintiéndonos culpables o preocupados por “cómo los vamos a hacer sentir” si les decimos las cosas claras o marcamos límites.  Esto puede sonar muy considerado pero, al hacerlo, reforzamos la idea falsa de que tenemos el control sobre las emociones ajenas y viceversa. Deja que la otra persona se haga cargo del impacto de sus palabras en ti, no te tomes su reacción personal y ,sobre todo, no lo juzgues por cómo se sienta. Por ejemplo, si le dices algo que le causa malestar, deja que sienta su malestar y no intentes “arreglarlo”. Tú encárgate de expresarte con las palabras más respetuosas, consideradas y claras posibles. Deja que él/ella tenga su reacción y responda desde su espacio. Repite conmigo: “No soy responsable de las emociones ajenas, solo tengo poder sobre MI propia experiencia”.

 

4.Usa las palabras correctas 

Otro error bastante común en el que frecuentemente caemos es en no utilizar los términos correctos al momento de expresar nuestras emociones. Por ejemplo: “Amig@, cuando tú haces tal cosa YO ME SIENTO como si a ti no te importara lo que digo”. Eso que viene después del “como si a ti” NO es una emoción, ¡es un juicio!  En lugar de nombrar la emoción que sentimos (ansiedad, miedo, tristeza) decimos lo que pensamos que la otra persona está haciendo. Al hacer esto, nos regresamos al problema que mencioné en el punto número 1: ponemos al otro a la defensiva y le generamos culpa.

¿La solución? —> Antes de expresar tus emociones, asegúrate de saber qué emociones estás sintiendo (entra aquí para ver una lista muy completa de emociones) y nómbralas, tomando absoluta responsabilidad por ellas. 

*Tip extra:  He aquí un truco de comunicación que SIEMPRE ME FUNCIONA: utiliza “y” en lugar de “pero”. Cuando la otra persona te responda con su argumento y tú quieras discutirle, en lugar de decir “sí pero…”, responde con un “sí y…” . La simple mención de la palabra “pero” nos pone a la defensiva y hace que no escuchemos lo que viene después. Al responder con un “y…” logras que la conversación se sienta como una negociación, y no como una guerra de ideas.

 

5. CONFÍA Y FILTRA 

Todo lo mencionado en los puntos anteriores facilita el flujo de comunicación, pero también es cierto que nos puede hacer sentir más vulnerables. El tomar total responsabilidad por cómo nos sentimos y expresarlo, sin ningún intento de “ganar” o  manipular al otro, puede generar el miedo de: “¿Y qué pasa si me dice que no le importa?” o “¿Qué pasa si me dice que soy una exagerada, loca, etc?. Bueno, lo más probable es que sí te vayas a encontrar con personas así. Por eso es que esta forma asertiva de comunicarte es un buen filtro para saber qué tipo de personas deseas tener en tu vida. Si alguien se aprovecha o te hiere cuando estás siendo honesta y respetuosa, entonces no es una persona en la que quieras depositar tu confianza. Por otro lado, puede que el otro tampoco sepa cómo comunicarse correctamente. De ser así, compártele las ideas de artículo para que así ambos puedan practicar.

 

Espero que estas sugerencias te sean de servicio. Cuéntame tus experiencias o preguntas abajo. ¡Compartiendo nos expandimos todo@s! 

 

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