“Hay mucho más en la vida que tratar de incrementar su rapidez” – Mahatma Gandhi

Hace unas semanas me encontraba en el gimnasio escuchando podcast mientras movía mi cuerpo latino. Siempre que tengo esos espacios libres trato de aprovecharlos para nutrirme de información valiosa que luego de usar en mi vida pueda compartir con ustedes. En esta ocasión estaba escuchando al experto en felicidad Dan Buettner, un autor de National Geographic que ha vendido millones de libros sobre su pasión: Los factores que generan felicidad genuina y longevidad en las personas. En esta entrevista que le hacía mi amada Marie Forleo, Dan le compartía algunos factores que según sus muchos estudios generan satisfacción real y a largo plazo en el ser humano. Uno de ellos, y quizás el más fundamental, es el factor llamado conexión humana.

La conexión humana se mide por la cantidad y calidad de las relaciones que tiene una persona en su día a día, es decir ¿qué tanto contacto humano tienes a diario? Interesante para nosotr@s, viviendo en el mundo interconectado de los millenial, es que se ha descubierto que las conexiones vía Facebook, whatssap, Instagram, u otras redes sociales NO CUENTAN como conexiones de calidad y por lo tanto no generan el efecto de satisfacción deseado. Por el contrario, las personas que trabajan con amigos o que hacían espacio en su día a día para pasarla con sus seres queridos (así sea por llamada telefónica) sí presentaban más indices de bienestar en comparación con quienes no tenían esta costumbre.

APRENDER POR EXPERIENCIA

Ni tonta ni perezosa al escuchar esto empecé a implementarlo en mi vida. Confieso que mi tendencia (teniendo a Mercurio y Marte en Virgo) es a ser bien workaholica. Me la puedo pasar días escribiendo, grabando y atendiendo personas, sin cruzar palabra con mis amigos o familia. Aunque siempre supe que tenía que regular esta tendencia, al escuchar la entrevista me di cuenta que era más que un tema de equilibrio: Se trata de la calidad con la que quiero vivir mi experiencia humana. Con esta misión en mente me propuse dedicar mis fines de semana enteramente a estar con amigos o familiares, y racionar un tiempo para verlos o hablar por teléfono durante la semana laboral (como mínimo unas tres horas)

A los pocos días empecé a experimentar los cambios positivos. Si bien es cierto que la cantidad de contenido y servicios que producía a diario se redujo un poco, mi nivel de productividad se elevó. Es decir, estaba tan feliz después de salir a tomarme una cerveza con una amiga, ir al miniteatro con mi mejor amigo, o salir de compras con mi mamá, que cuando tenía que trabajar  lo hacía con más ganas y entusiasmo. Además, la atención que le doy a mis clientes es mucho más presente porque estoy relajada, y como plus, lo que aprendo de mis experiencias las traigo a mi trabajo como alimento de inspiración.

¿Suena bien no? Además, ¡es gratis! Prueba esta semana hacer el ejercicio de prestarle más atención y presencia a tus relaciones humanas: Diviértete, escucha, comparte, relájate, y pásala bien. Recuerda que la vida es demasiado corta como para pasártela buscando la felicidad en los lugares equivocados.

Espero que esta información te sea de servicio, de ser así no dejes de comentar y compartirla con quien creas se puede beneficiar.Para consultas personales de coaching o astrología personal puedes escribirme a  esenciabymariana@gmail.com además no dejes de pasar por mi tienda online donde te tengo cursos y visualizaciones de poder que puedes adquirir para empezar a elevar tu vibra y mejorar tu vida. ¡Bendiciones para ti Esencialista! muchas gracias por leer este artículo ????

*Para escuchar la entrevista que le hicieron a Dan Buettner puedes escuchar el podcast de Marie Forleo aquí –> click