ENVIDIA : DESEO IDENTIFICADO

Hace unos días me encontraba chequeando mi cuenta de Instagram cuando me crucé con la foto de una blogger súper linda, a la que admiro mucho, y me quede prendada de la foto. Algo que no pude evitar darme cuenta es que su post había alcanzado más de 500 corazones en menos de 2 horas, sentí una punzada incómoda que hace tiempo no experimentaba. No había ninguna duda, tenía envidia.

Aunque es una emoción difícil, desde hace tiempo ( y especialmente desde que Júpiter entró en Escorpio) he tomado la decisión de ser REAL conmigo misma con cualquier bloqueo que aparezca, para así poder transformar toda creencia negativa en luz. Es así que acepté lo que sentía y me cuestioné el porqué estaba sintiendo envidia en ese preciso instante.

Me di cuenta que desde hace unos días me estaba sintiendo un poco “meh” con el trabajo que hago. Aunque siempre doy mi 100%, tanto para crear contenido como para las sesiones personalizadas, había caído un poco en la sensación de que lo que hacía no era “gran cosa”, es decir estaba restándole valor a mi aporte en el mundo. Me hizo mucho sentido entonces que al ver la publicación  de esta colega me haya venido una punzada de “¿Ves? como ella si inspira a mucha gente con su trabajo, cuando tu apenas pasas de los 50 corazones por post”

Aunque  lo de medir tu valor personal en corazoncitos es de veras ridículo, el significado que les damos no lo es: El recibir aprecio y validación de tu presencia en el mundo es una necesidad real y  esencial, todos tenemos derecho a sentirnos especiales e importantes. El problema es cuando le dejamos la satisfacción de esa necesidad a otras personas. Al reconocer este hecho tomé el asunto en mis manos y me propuse darme una inyección de amor propio. Me quedaba claro que lo que necesitaba para sentirme bien no era que mi contenido se haga viral, lo que necesitaba era recordar que soy valiosa e importante (lo otro llegará en su momento como resultado de mi constancia y trabajo)

Ese día le di 100% de amor a mis actividades del día, atendía a cada cliente como si sus vidas dependieran de ello , y trabajé en mi contenido como si fuese la mejor profesional en mi carrera. Esa noche me fui a dormir sintiéndome genuinamente satisfecha con mis 50 corazones y las sonrisas de agradecimiento que recibí ese día.  Pero, más allá de lo que recibí, me fui a dormir tranquila por cómo me había entregado. Nada había cambiado, pero todo había cambiado. Sigo en proceso 🙂

¿CÓMO USAR LA ENVIDIA A MI FAVOR?

Estoy segura que si eres humana/o en algunos momentos tiendes a compararte, a continuación te dejo cuatro consejos prácticos para lidiar con la envidia cuando aparezca en tu vida, la idea es convertirla en gasolina de empoderamiento personal:

1)MANTENTE DENTRO DE TU PROCESO

Sea que estés iniciando o trabajando en lograr algo en tu vida pon toda tu atención a lo que se desenvuelve en tu propia aventura de manifestación. Lo interesante está pasando siempre en donde TU te encuentras. La envidia es una clara señal de que estamos distraída/os con el proceso de alguien más, proceso sobre el que no tenemos ningún poder (por eso te drena). Vuelve a tu centro, en el presente, exactamente donde estás: ¿qué objetivos te puedes poner esta semana para estar más cerca a la versión de ti que quieres ser?

2)TOMA NOTA CON CURIOSIDAD

Sólo nos distraemos con aquello que llama nuestra atención ¿cierto? lo mismo sucede cuando nos comparamos con otros. Si estás obsesionada con tu nariz lo más probable es que te compares con las narices de todas las personas que conozcas. Por eso es que a mi me encanta identificar la envidia en mi trabajo como terapeuta, porque la envidia es una señal inequívoca de dónde se encuentra tu deseo.  Con total desapego y desvergüenza, toma nota de aquello con lo que te estás comparando y pregúntate: ¿Qué imagino que sentiría yo si tuviese ese cuerpo/pareja/atención/dinero/fama/estilo de vida con la que me estoy comparando?  Muchas veces nos damos cuenta que no queremos exactamente eso que envidiamos, sino que deseamos lo que “pensamos” que eso nos daría. Ejemplo: tal vez no necesariamente quiero un cuerpo 90-60-90 (que flojera ¡no podría comer nada de lo que me gusta!), pero tal vez lo que sí quiero  es sentirme más atractiva. Ese deseo es válido y totalmente alcanzable.

3)APRECIA LO QUE YA TIENES

El agradecimiento es un clásico consejo de manifestación por algo, de verdad funciona para subir nuestra vibración. Nuevamente, cuando nos comparamos con otros es porque estamos distraídas de nuestros propios procesos y, también, de nuestras propias bendiciones. Ten por seguro que a esa persona con la que estás comparándote  siente que algo le falta (algo que, quién sabe, tal vez tu tengas). Fíjate en todas las cosas que hace años te morías por tener y de las que ahora disfrutas. Toma en cuenta no sólo lo externo sino también las bendiciones interiores. Por ejemplo, a mis treinta años tengo la independencia económica que a los veinticinco me hubieses parecido imposible lograr. Así de específica, busca todas las cosas en tu vida que has manifestado, que el Universo te da a diario, y te aseguro que desde ese mismo espacio de agradecimiento empezarán a manifestarse más.

4)RECUERDA QUE SOMOS COMPAÑERO/AS DE VIAJE 

Una de las prácticas que más me ha ayudado a no volverme loca en mi proceso como emprendedora en redes sociales (dónde hay tanto mercado) es cambiar radicalmente la concepción de competencia por la de “pares” y “colegas”. Me recuerdo a mi misma que vivimos en un Universo de abundancia, desde este paradigma la percepción de que estamos compitiendo es no sólo absurda sino que obsoleta. ¡Somos parte del mismo equipo! remando en el mismo barco remando en la misma dirección : Hacer de este un mundo mejor. Cada una/o desde sus esquinas, la moda, la psicología, la astrología, el tarot, el marketing, los viajes, etc. Somos pares, colegas, compañeros de aventura. Aunque suene cursi, tu éxito es el mío, a nivel metafísico es así de literal. Es cosa mía si decido cerrarme a ese éxito eligiendo una perspectiva de miedo y separación. Cuando te niegas a participar en una cultura de competencia y entras a una de colaboración, tu vida se aligera como no tienes idea. Las ideas y éxitos de otras personas se convierten en inspiración para ti, sin mencionar que hay mucha más tendencia a conectar, hacer amigos, y crecer en conjunto. Con esta actitud todos ganamos. Cuando me agarro a mi misma desviándome de este paradigma soy bien radical, entro a redes sociales y le doy like, comento, y hago barras a esas personas con las que mi ego me está comparando. Es una medicina amarga que me paga de vuelta con creces.*

*Una excepción a esto es si alguien está haciendo algo demasiado parecido a lo tuyo, en ese caso dejar de seguirla/o es lo mejor para que el ego no tenga alimento diario y tu te puedas concentrar 100% en tu proceso. Lo mismo si estás obsesionada con la nueva novia de tu ex o con alguna persona con la que la comparación sea demasiado fuerte. Elige tus batallas.

Recursos extra:

Audio-Taller: Salir de tu zona cómoda

El Poder del Agradecimiento

El arte de ser Desvergonzada

¡Espero que estas ideas te sean de servicio! Cuéntame tus experiencias o preguntas abajo ¡compartiendo nos expandimos! Muy buenas vibras para ti 🙂

*Si quieres saber más sobre cómo la astrología puede ayudarte a transformar tu vida o te interesa iniciar un proceso de coaching transformacional, no dudes en escribirme para una sesión personalizada (por Skype a cualquier parte del mundo) a esenciabymariana@gmail.com ¿Más información? Haz click aquí

 

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