¿POR QUÉ QUIERES LO QUE QUIERES?

“Si tus metas no están sincronizadas con la sustancia de tu corazón, entonces, alcanzarlas no importará tanto” – Danielle Laporte

El tema que traigo hoy es uno que, literalmente, me cambió la vida por allá, en el 2013, cuando estaba en búsqueda de mi norte de vida. Me estaba cuestionando todo: ¿Podía hacer algo serio con la astrología a largo plazo? ¿Debería enfocarme al 100% en mi carrera como psicóloga y dejarme de distracciones? Y, ¿qué de mi pasión por escribir? Tenía muchos cuestionamientos respecto a lo que quería hacer con mi vida. Fue por ese entonces que me crucé con la genia Danielle Laporte y su libro The Desire Map, en el cual Danielle -que es como una gurú canadiense de espiritualidad y estilo de vida auténtico- condensa de forma simple algo que muchos psicólogos y filósofos han venido repitiendo por años:

“Saber cómo te quieres sentir es la forma más potente de claridad que jamás tendrás.”

Todo aquello que deseamos -la pareja, el puesto laboral, el viaje, el auto, la casa, el cuerpo ideal, etc.- es simple y sencillamente la forma de lo que realmente nos importa. Lo que queremos alcanzar es un estado del ser. Siempre, así no lo sepamos, estamos buscando sentir algo. El deseo por un estado del ser es el motor que nos trae a vida: “Quiero ese viaje porque me sentiré libre” / “Quiero ese ascenso laboral porque me sentiré poderosa” / “Quiero ese auto porque me sentiré exitosa” … y así, cada quien con deseos únicos codificados para su alma.

EL EUREKA

El verdadero momento de eureka me llegó cuando Danielle combinó esta teoría con los fundamentos de la ley de la atracción: “Atraes lo que vibras y, por lo tanto, el camino se tiene que sentir como la meta” . Por ejemplo: No puedes llegar a sentirte exitosa si te tratas todos los días como una esclava. No puedes llegar a la abundancia económica repitiendo “estoy pobre” a cada rato. ¡Uh, uh!

“El camino se tiene que sentir como la meta porque lo que vibras en el proceso atraerá su igual.”

En ese momento me di cuenta de que definir cómo me quería sentir -lo que yo llamo mis estados del ser esenciales– era el primer y más importante paso. Con ese norte trazado podía decidir con más claridad qué cosas o experiencias materiales me proporcionarían más de esos estados del ser. Decidí, por ejemplo, que uno de mis estados del ser esenciales era la libertad de crear mi vida a mi manera. Al tener eso claro, no me costó nada de trabajo decidir hacer de Esencia by Mariana un emprendimiento serio en lugar de buscar trabajar para otras compañías u organizaciones. Ahora, con eso clarísimo, cada vez que siento que tomo un rumbo que no está alineado con mi deseo de libertad creativa, hago los cambios que me competen, independientemente de si es lo más “sensato” o no. Mi estado del ser esencial siempre es prioridad.

Este es un ejemplo que me funcionó a mi, pero imaginemos que, para otra persona, el estado del ser esencial es seguridad. Tal vez para esa persona ponerse como meta un emprendimiento no sea lo que más alineado esté con su espíritu. Esto se trata de diseñar tu vida de adentro hacia afuera, encontrando tu norte de vida por los estados del ser esenciales y no por resultados externos que, probablemente, te hayan sido implantados por la sociedad.

“Cuestiona: ¿qué es lo que voy a sentir cuando tenga eso que tanto deseo? Ese es tu norte y a eso debes apuntar.”

VIBRAR EN EL PRESENTE

Como dije antes, un básico de manifestación es que UNO ATRAE LO QUE ES, NO LO QUE QUISIERA QUE FUESE. Es aquí donde se pone bueno porque, si lo que REALMENTE quieres es sentir un estado del ser, digamos, empoderamiento, entonces no tienes que esperar a tener el ascenso de puesto para sentirte así. Piensa en calma: ¿qué otras actividades que puedes hacer día a día te hacen sentir empoderada? Tal vez hacer crossfit o tal vez tener un proyecto de trabajo que te apasione o tal vez inscribirte en esa clase de oratoria que hace rato vienes posponiendo… lo que sea que te funcione. La idea es diseñar tu vida para que mínimo el 80% de tus actividades y hábitos estén alineados con tus estados del ser esenciales.

Esto no quiere decir que no vayas a ir por el ascenso laboral… ¡hell no! Si hay un deseo, hay una manera, pero esa manera tiene que estar en la misma frecuencia de eso que quieres alcanzar. Por eso, el tan famoso código de “Dress For Sucess”: Vístete para el éxito como si ya estuvieses ahí. De esta manera, mente, cuerpo y energía se alinean con total claridad y el Universo puede ayudarte de una manera mucho más efectiva.

EJERCICIO: DEFINE TUS ESTADOS DEL SER

1) De esta lista de emociones (o de otra que encuentres por ahí y que te resuene) elige entre tres y cinco estados del ser que desees alcanzar. No más de esa cantidad porque ya sabes que dispersión es confusión y confusión es parálisis. Si te cuesta elegir, pregúntate más allá.

Por ejemplo: si tu estado del ser es paz, haz la pregunta: ¿Cómo se siente la paz? Si la respuesta es “como tranquilidad”, entonces pregúntate: ¿Y cómo se siente la tranquilidad? Si la respuesta es “como libertad”, entonces ¡eso es!. Quiero sentir libertad en mi vida. Haz esto como un ritual sagrado; tómate tu tiempo y manténte muy presente. No exagero si te digo que es, tal vez, el ejercicio más importante que te va a tocar hacer en tu vida.

2) Luego de tener seleccionados tus estados del ser esenciales, escribe al lado de cada uno de ellos ACCIONES que te proporcionen esos sentimientos.

Ejemplo con dos de mis estados del ser.

Libertad:

  • Correr por las mañanas.
  • Ir a ver el mar.
  • Viajar a un lugar nuevo.
  • Leer un libro en un café a solas y sin el celular cerca.

Amor:

  • Meditación del perdón.
  • Ser generosa con mi atención a las personas que quiero.
  • Visualizar a mis seres queridos riendo y en paz.
  • Apachurrar a mi novio.

3) Una vez que tengas tu lista, vas a comprometerte a hacer alguna de esas acciones, mínimo, una vez al día. Como te dije, la idea es diseñar tu vida para que, mínimo, el 80% de tus actividades y hábitos estén alineados con tus estados del ser esenciales. Así el camino hacia ese objetivo se va a sentir, no solo más íntegro, sino más placentero. Y, querida: no subestimes el poder de Venus (atracción) en nuestras vidas.

Espero que este post te sea de servicio. Déjame tus preguntas y comentarios. Tu feedback es súper importante para seguir compartiendo estas ideas.

 

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